sábado, 5 de septiembre de 2015

Todo y nada

Dejare una hoja en blanco con una pluma al lado esperando que las letras aparezcan de nuevo o que la tinta se seque de tanto esperar.

Dejare una rosa en agua al lado de una leve brisa y un poco de sol esperando que la reemplazes o la dejes marchitar.

Dejare las memorias guardadas en una caja atadas con un lazo rojo, puedes abrirlas y verlas o dejarlas abandonadas para que las vea alguien más.

Todo dejare en tus manos por que se han cansado mis manos de tanto arar la tierra, de tanto construir sin descansar.

Dejare ese poco o mucho trabajo para que si tu decidas si lo terminamos y si lo dejamos acabar, al final la lluvia se llevara la tierra arada y el viento y el sol destruirán lo poco edificado y no quedará rastro y todo volverá a ser normal.

Me abandono a la deriva que es mas cierta que esta incertidumbre de no saber contigo hacia donde se va.

Dejo una mano con mi corazón palpitante y la otra vacía por unos días por si decides tomarla llevarme a la obra y continuar

Dejo un frasco con gotas dulces y uno de agua sal, momentos dulces y salados que cada gota te hará recordar 

Hagas lo que hagas estará bien para mi finalmente contigo aprendí que era amar 




martes, 1 de septiembre de 2015

Una noche de estrellas negras

Era una noche de estrellas negras, una noche triste como el alma, una noche que venia de otras tantas en las que las palabras que uno deseaba escuchar eran pronunciadas no a los ojos o al cuerpo si no a las evocaciones de amores que en sueños siguen vivos que se sienten latentes aun en el presente en el que uno se posa invadiendo involuntariamente.

De las lagrimas que rodaban en sus mejillas ninguna le pertenecía, era dolor de ausencia estando presente en una vida que parecía ajena, tosca, burda, irreverente.

De las tantas veces que salieron ninguna salida fue especial siempre un problema eligiendo sitios siempre visitando el mismo lugar siempre pagando una cuenta por amor esperando una simple y sencilla invitación fue la última pagada de un agosto 13.

Tantos momentos de felicidad duramente construidos opacados ante una presencia de un fantasma del pasado, intentos de reconstruir lo destruido pero tristemente las fuerzas han terminado

Una noche como tantas noches corriendo al miedo de reclamos gritos y enojos una noche negra de estrellas negras en la que un ángel evito un cruel destino, encontró que albergaba el mismo miedo del pasado dejado.

Risas momentos felices un par de salidas una noche de baile unas pocas de cine y una de películas eso empaca en el maletín de sus memorias vividas y caminara sola buscando un lugar en el que se sienta acogida seguramente no con un hombre no en una iglesia no es una familia

pero encontrara un lugar donde ella sea una simple ficha pero esa simple ficha sea la que complete una incompleta risa.

Es que no podemos amar donde no nos aman y ni podemos quedarnos esperando a que pase nada. Damos lo mejor y nos llevamos poco o nada pero aun así se debe seguir el camino con las manos desocupadas