Definitivamente debería existir una aplicación para celulares que distraiga a las mujeres de sus impulsivos deseos de escribir mensajes, o hacer llamadas a sus adorados tormentos.
Es más deberían existir grupos de ayuda al respecto, por que los dedos nos pican, se nos ocurren mil excusas y planeamos los mas increíbles planes a prueba de todo para salirnos con la nuestra, pero cuando lo hacemos, mas nos demoramos en despegar que en pegarnos la estrellada del siglo.
El la guerra el estratega sabe cuando retirarse, bien dicen que las guerras se ganan en batallas, que el camino es largo, que el sufrimiento y los caídos en combate son necesarios, pero los ejércitos tienen muchos soldados, estas guerras del amor son crueles y sanguinarias en un combate cuerpo a cuerpo, corazón contra razón y como sabemos que de amor no se vive pues la lógica de la razón termina haciendo que esa guerra interna sea un verdadero infierno y que cada vez dañemos mas al pobre corazón.
¿Que seria de nosotras sin las amigas?, Gracias dios por crearlas, por poner en nuestro camino mujeres con nuestros mismos desordenes mentales, así podemos entendernos y ayudarnos mutuamente, pero ahora hago otra pregunta ¿por que creaste los dulces Dios?, somos sus victimas en la ansiedad, somos prisioneras de esos pequeños demonios encantadores con sus formas y sabores que se van directo a las caderas y al abdomen bajando aun mas nuestra autoestima.
lo malo del asunto es que cuando encuentras esa persona que hace que te conectes con tu mundo, dejas de ser el mismo y así pasen años esa persona siempre vivirá en tu vida y tristemente con el interrogante de lo que pudo ser y no fue, pero es mejor vivir así que seguir con piquiña en los dedos, y los ojos cuadrados pegados de un equipo buscando señales de el, es mejor vivir con pesares y no alertas como gatos con la esperanza de que el próximo mensaje sea de ese individuo y al ver que no llevarse una decepción, es mejor retirarse en batalla, que caer en combate.
y seguir andando la vida en compañía de las amigas, de las risas, la compinchería, las charlas en las que los maltratamos hasta el cansancio con las palabras para terminar confesando que los extrañamos con el alma y que en lo profundo ese odio que profanamos no es mas que la ira de no ser correspondidas en el cariño que sentimos.
y finalmente uno termina cambiando la historia, deja de ser malo y se vuelve una de esas románticas y estúpidas historias de amor que no pudieron sellarse con un beso, por que al fin de cuentas somos mujeres y todo lo pintamos rosa.

super mi Lore, no pudiste describirlo mejor jeje gracias por estar ahi y escuchar mis locuras, Dios creo a los amigos eso es claro para mi y esta consejera necesita de ves en cuando consejos, gracias.
ResponderEliminarsuper mi Lore, no pudiste describirlo mejor jeje gracias por estar ahi y escuchar mis locuras, Dios creo a los amigos eso es claro para mi y esta consejera necesita de ves en cuando consejos, gracias.
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