yo por ejemplo los 13 años deje de querer la navidad, se murió quien hubiera sido como mi padre, me volví amargada, deje el gusto por los chistes, abandone por completo el espiritu navideño, me fastidiaba todo lo que tuviera que ver con esta época del año, todo cambio a mis 18 años, el amor hace estupideces en uno y en mi empezaba a hacer efecto, era la primer navidad con mi "amor" así que compramos juntos un estúpido árbol gigante y compramos todo para armarlo, el no era católico y aun así acepto poner un "pesebrito", las visitas de la suegra y la abuela, el papá y los cuñados era siempre una alegría y para esas fechas se convirtieron en encuentros hermosos llenos de risas comida; venían visitas de afuera todos cocinábamos y era una fiesta. Realmente me estaba gustando la navidad, nunca pasamos un 24 juntos yo viajaba a ver a mi familia y el 31 era sagrado los 2 festejamos el año nuevo, no solos con toda la familia pero era especial para nosotros 2.
Eso se acabo como se acaban las cosas buenas entonces ya no solo deje de querer la navidad me convertí en el grinch, odiaba su contenido sus cosas todo lo que ella tuviera que ver, pero había que viajar a ver a la familia entonces llegaba a mi casa y los ojos de mi hermano menor me conmovían y me impulsaban a evocar cuando era niña y las emociones que me producían las decoraciones las novenas así que me dejaba llevar por esa inocente alma infantil.
Luego decidí escapar me iba de misionera y el campo me relajaba, era una navidad muy sentida la religiosidad popular me invadía y me gustaba de alguna forma ver las caras de los niños mientras ensayábamos las novenas y los villancicos acabada la misión viajaba a mi casa y mi hermanito se encargaba del resto, luego de esta hermosa rutina construida por mi cerebro para evadir memorias pasadas apareció un estúpido y sensual ingeniero en mi vida que además venia con cargas que no el podía soportar pero que le vamos a hacer si los ingenieros son mi debilidad numero 1
Ahora después de tantas y tantas cosas ya no se que puedo sentir, según yo el verdadero amor había llegado, según el su familia es más importante, entonces alejada de lo que puede ser un circulo familiar vivo en un apartamento en el que a única decoración de navidad que existe es un buñuelo (bola de harina frita) que esta guardado en mi nevera en espera de descomponerse, mientras el en su mega casa arma con sus verdaderos seres queridos un árbol enorme que solo me trae memorias de mis viejas épocas de navidad y yo bueno desahogándome con mis letras agradeciéndoles a ustedes por esa compañía desde sus computadores que ahora es la que más real siento.

Yo no soy ingeniero, pero sí dejé la familia, loco de amor por una mujer que amaba y amo aún. Pero ella se alejó sin explicaciones que yo aún pueda entender o no quiero hacerlo. Jamás me gustó la navidad, tengo un hijo, vivo con él, pero aún así sigo siendo un grinch, no recuerdo ya el día en que me convertí en eso. Temo que mi hijo comenzó a serlo también. Gracias por tu historia.
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