martes, 2 de diciembre de 2014

Pasar Pasando

Las luces de una vieja lampara que alumbraba el pasaje frente a mi casa empezaba a titilar, tal vez estaba ya menguando su tiempo, a todos nos llega la hora algún día inclusive a las cosas.


A mi lado una sobra oscura y frente a mi fantasmas del pasado,  para evitarlos centré mis ojos en ese foco que luchaba por vivir, por alumbrar, el simplemente quería cumplir como muchos en  de nosotros en este viaje de la vida, de repente mientras las luces titilaban y mis memorias amargas se clavaban en mi alma como esquirlas  de una bomba, una pareja tomada de la mano se posó en el farol así como los tórtolos con el único propósito de darse amor.



Viéndolos mis ojos se estremeció mi corazón quise apartarme de inmediato, retirarme del lugar pero claro no me veían yo estaba unos tantos metros adentro, cubierta por las plantas de la entrada de mi jardín una entrada aparente que conducía a un espacio en el que ni siquiera entraba la soledad de lo estrecho que me quedaba.



Ya mis ojos ahora centrados en los dos amantes de la noche evocaban en mi memoria los deseos infinitos de conocer un amor de esos, de vivir historias de esas, de caminar con alguien de la mano en la noche sin miedo a nada de amar locamente,  entonces apareció una extraña figura una se esas que por macabras que se vean no dan miedo, respire hondo para soportar la impresión de los recuerdos que esa extraña figura traía a mi memoria, sentí como se sentaba sobre mi sombra pensé en mil cosas, incline la cabeza hacia abajo en señal de saludo cortes, no hubo respuesta de su parte. Los chicos seguían en su miel de amor la luz seguía apagándose y prendiendo pero ya no parecía una lucha por vivir es como si hubiera recordado el por que estaba ahi, ahora a su antojo se movía como lo hacen las velas era ya una escena de esas que pasan en las películas de amor de los años 60s, el sonido era perturbado por sus enamoradas risitas y ahí estábamos los dos sentados en silencio observando, fríos casi inertes; pasados unos minutos se tomaron de la mano y siguieron caminando alejándose de nuestras vistas.


Sonó una voz rasgada - ¿Que te pasa? - Pregunto, los dos cruzamos nuestros ojos en busca de su proveniencia, esa mirada nos confirmo las sospechas de ninguno de los dos venia esa voz, miramos hacia atrás y hacia el frente hacia los lados todo en silencio, el frío del miedo invadía mi cuerpo y seguramente el suyo.

De repente se rompió el silencio, llevábamos ya un buen tiempo sin vernos, pero no había nada que hablar aun a pesar de ser tanto tiempo, me pregunto ¿Te pasa algo?, y de repente antes de que mis labios se abrieran me dijo como entre un arrebato y el grito que salia desesperado se su interior - Te amo y no quiero perderte, me haces demasiada falta.


Yo pensé que responder pero el mismo impulso de él tuvo mi cuerpo y solo pude responder- si me preguntas ¿Que me pasa? Pues ya no pasa nada, ya todo ha pasado, ha pasado el tiempo, tu vida, la mía, ¡nosotros hemos pasado! Y pensar que pensamos pensarnos para siempre, querernos para siempre, tenernos para siempre, pero no pasa nada por que tu has echo que todo sea ya solamente pasado.

Hubo silencio, sentí un vació enorme como si algo de mi saliera, sus ojos ahora estaban perdidos, y cuando estaba a punto de pronunciar palabra y un estallido irrumpió el posible tema, el bombillo expiro, su ultimo latido ilumino esta extraña forma de decir adiós, la oscuridad llego de inmediato y sus brazos rodearon mi cuerpo, una lagrima suya corrió por mi hombro sellando una eterna despedida.
 
Pasa la vida, pasamos nosotros, estamos pasando pero no lo notamos, estamos acostumbrados a pasar pasando, dejamos lo bueno por tomar lo malo, pensamos que el brillo es mejor que el opaco pero no se sabe lo que guardan debajo, dejamos que pase para lamentar que ha pasado, si tomáramos el presente lo recibiéramos con agrado, no estaríamos cambiando lo bueno que se nos ha dado por probar suerte y así seguir pasar pasando.




No hay comentarios:

Publicar un comentario