jueves, 5 de febrero de 2015

Cuentas Claras y Chocolate Espeso

Cada que escuchaba ese refrán pensaba en mi clase de matemáticas que siempre odie, las cuentas claras eran mi dolor de cabeza, a estas alturas sumo con los dedos. sin embargo si es necesario que todo quede claro en cada aspecto de nuestra vida. quien desordena hasta la más mínima de sus emociones corre demasiados riesgos

Cada día latinoamerica esta más sumida en problemas de orden social y económico, en cada región encontramos multinacionales explotándonos como en su época los españoles con el oro, solo que en esa época si se quejaron ahora nos vendemos por unos cuantos papelitos que reflejan un valor ficticio de un oro aglutinado en quien sabe donde.

Esta semana estaba sentada tomando una avena (mi bebida favorita) y entró al cafetin un padre con su hijo, pequeño en estatura, triste la mirada, descuidada su piel, vendían una ollitas talladas en madera muy pequeñas, buscaban el pan del día; entonces por un segundo cambie miradas con ese chico, me dolió el alma casi lloro, me refugie en recordar que estaba acompañada pero quería abrazarlo... quería pedirle perdón por este estupido sistema que marca clases y necesidades... en el vi tanto dolor como tristeza. Intente borrar eso de mi cabeza pero no pude aun me duele.

Anoche después de una charla amena un poco larga desperté sobresaltada por las ocupaciones.  Cuando bajaba las escalas de mi edificio estaba una madre con su chiquito cubierta por una manta vieja sucia y débil solo pensé: - en ese frio !!! a esa hora !! ¿Pasaría la noche en la calle? me acerque y le hable, la pobre estaba helada corrí a mi casa saque una chaqueta  unas galletas y le puse encima, la chaqueta le di las galletas, de nuevo esa mirada de cruzo con la mia, de nuevo ese dolor, de nuevo esa impotencia, que duro, que injusto que yo gozo de mi cama tengo una buena manta puedo hablar amenamente en mi zona de confort y afuera ..... afuera hay tanto... miedo frío miseria, robos oscuridad.

Me pregunto donde esta el estado pueblo que reclama al estado, donde esta la solidaridad con el hermano, si bien el estado debe darnos los garantes mínimos de vida (no lo hace) es deber de todos poner un grano de arena, mientras unos se roban los predios de esta ciudad otros pasan frío buscando un mísero techo, la solución no es echarle la culpa al estado, el estado somos todos entonces si queremos cambio hay que hacer el cambio no esperar que llegue.


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